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Não podia ser diferente. Dos países do MERCOSUL, Uruguai foi sem dúvida dos pioneiros (sobretudo na importação dos Tannat, mais simbólicos hoje do país vizinho do que da terra de origem da variedade). Não foi a primeira vez que entrevistei o enólogo uruguaio José LEZ em Avaliações de Bento Gonçálves; mas sim revestia a importância de uma opinião técnica em época na qual os governos regionais, ao que parece, encontram-se algo afastados do setor vitivinícola. Sobre esse assunto em particular foi a pergunta inicial, que José começou respondendo desta forma (transcreverei a entrevista na língua em que se dirigiu o entrevistado):
 José Lez J.L.-Desde el punto de vista enológico, que es el que a mí me corresponde ver las cosas por el cargo que hoy ocupo -que es la Presidencia de la Asociación de Enólogos de Uruguay y la Vice Presidencia de la Unión Internacional-, creo que sí, que en Uruguay han habido cambios muy importantes, cambios que desde la vereda que se miran, a veces tienen diferente óptica. Pero fundamentalmente yo creo que lo que necesitamos es retomar ese camino de auto - convencimiento de que se puede, de que Uruguay tiene las condiciones propicias para hacer vinos de alta calidad y difundirlos en el mundo. Hoy por hoy creo que está en esa etapa de transición, no hablo ni de antes ni de después. No ha cambiado nada en Uruguay como para pensar que no tiene las mismas condiciones que se han divulgado y muy bien en épocas anteriores. O sea, lo que yo creo es que en este momento lo que nos falta... y yo cada vez que vengo aquí me voy muy lleno de satisfacción, de ese sano patriotismo y defensa de sus propias raíces. Y a mí me tocó degustar la variedad Ancelotta y yo digo, la variedad Ancelotta es una variedad que marca más allá de sus características de calidad, un amor por lo que realmente es esto. Y lo dije allí cuando estaba en la explicación del vino, que eso demuestra que Brasil tiene esa impronta. Nosotros creo que tenemos que retomar ese camino, tenemos en nuestra sangre también sangre italiana y nos corre sangre latina de muy buen poder en lo que sabemos hacer. Yo creo que -y esto es un poco para redondear qué es lo que pasa visto de un punto de vista enológico-, las aguas se tienen que calmar, que estuvieron muy agitadas. Y esas aguas para calmarse necesitan verlo desde un punto de vista técnico. Insisto con eso, lo hemos planteado en esta oportunidad y en otras, a todos los gobiernos que han pasado, que el mundo vitivinícola hoy se ve desde el punto de vista técnico. Y desde ahí se crece. El punto de vista político y el punto de vista económico son parte, como el punto de vista técnico. Las 3 partes tienen que ser fundamentales en este proceso de cambio. G.- De lo que la gente se queja, desde el sector y los consumidores, son los precios. Mucho impuesto... J.L.-Sí, eso creo que también. Vuelvo a decir: en mi posición, estoy muy lejos de lo que es la política. Nuestra asociación es apolítica y yo soy particularmente apolítico. Pero me refiero a que sí hay cambios importantes, sin duda los estamos viendo a diario. Hay a veces una desmedida suba de precios la cual también en el producto vino afecta. Eso hay que terminar de ajustarlo porque no está bien... |